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Alberto Fernández
Alberto Fernández (Esteban Collazo/)

Hace quince días, un ministro se lamentaba amargamente porque cada propuesta que llevaba a la Casa Rosada tardaba semanas en ponerse en marcha o, directamente, no se analizaba nunca. En medio de los rumores de cambio de Gabinete, el funcionario se quejaba porque cada esfuerzo por poner actividades en marcha no se terminaba de autorizar, generando agotamiento entre los actores involucrados y una furia contenida en el propio equipo ministerial. “Vamos y venimos y nadie se anima a ponerle el cascabel al gato, si seguimos así esto implosiona”, dijo ante Infobae.

Es que a la división de ministros cristinistas y ministros moderados, o ministros K y menos K, la pandemia organizó el Gabinete entre ministros más aperturistas de actividades y los más conservadores. Finalmente, después de semanas de dudas, y cuando arrecian dentro de la misma coalición de Gobierno los reclamos por una gestión más eficaz, Alberto Fernández decidió laudar el debate interno a favor de los ministros más ansiosos por “poner a la Argentina de pie”.

No fue una decisión fácil, y aún puede modificarse apenas las cosas se compliquen. De hecho, el Presidente tenía previsto dar un mensaje más optimista en la última extensión de la pandemia porque los contagios empezaron a amesetarse en el AMBA, lo que permitía argumentar que estaban dadas las condiciones para autorizar mayor cantidad de actividades, pero las manifestaciones de casos en el interior lo obligaron a dar un mensaje más restrictivo, en solidaridad con lo que se está viviendo en muchas provincias.

Sin embargo, y a pesar de ese anuncio, esta semana el Gobierno está poniendo en marcha la agenda que se esperaba para el mes de septiembre. Por empezar, no solo terminó autorizando ayer después de 7 meses la apertura de shoppings con aforo y estrictos protocolos en AMBA, sino que finalmente se anunció el regreso de los vuelos regulares y los micros de media y larga distancia, que empezarán a funcionar a partir del viernes.

Ilusionados por el buen impacto de estas dos medidas, hasta se organizó a último momento el anuncio del regreso del fútbol, otra discusión que llevaba meses y sobre la que muchos habían bajado los brazos y ya no reclamaban. Cuando ayer a la tarde el Gobierno lo confirmó, los ministros involucrados no estaban informados, hasta el punto que ante la consulta periodística en una conferencia de prensa primero dijeron que no estaba previsto.

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Mario Meoni y Matías Lammens en el relanzamiento de los vuelos comerciales

“El regreso del fútbol va a cambiar el ánimo de la población”, dijeron e insistieron en el Gabinete durante meses. Pero aunque se hacían reuniones y se garantizaban protocolos, los contagios que se produjeron entre los planteles concentrados asustaron al Ministro de Salud, desanimaron al Presidente y la situación volvió atrás. Ayer, finalmente, el jefe de Estado puso punto final a la discusión interna y decidió no demorar más lo que -esperan en el Gobierno- producirá un cambio drástico en la desanimada opinión pública.

Un punto que se tomó en cuenta en el equipo presidencial es la presión que viene ejerciendo la oposición en contra del manejo de la pandemia, ante los magros resultados. Trascendió que llegó a un importante despacho de la Casa Rosada la información de que Juntos por el Cambio está por presentar un documento pidiendo el levantamiento de las medidas de aislamiento social, en línea con lo que dijo Mauricio Macri en la primera entrevista que dio a un medio argentino después de su salida del poder.

“Ya le contestó Fernán Quirós”, dijo un funcionario consultado, en relación a las declaraciones que hizo ayer el Ministro de Salud porteño en la conferencia de prensa diaria donde analiza la evolución de la pandemia en CABA. “La cuarentena precoz evitó una catástrofe sanitaria que es muy difícil de ver porque no sucedió y no es sencillo de observar lo que hubiera ocurrido”, aseguró luego de las críticas de Macri.

Sumada esta agenda aperturista a la presencia del Presidente en IDEA, a la que nunca asistieron ni Néstor ni Cristina Kirchner, junto a la continuidad de las reuniones con empresarios en el Ministerio de Economía que buscan recuperar la confianza en el futuro inmediato en materia de crecimiento y exportaciones, el Gobierno espera superar el pesimismo y generar inversión.

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