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Alberto Fernández y Emmanuel Macron en su reunión bilateral a principios de año en París
Alberto Fernández y Emmanuel Macron en su reunión bilateral a principios de año en París (STEPHANE DE SAKUTIN/)

Alberto Fernández y Emmanuel Macron tienen una relación personal que va más allá de las relaciones bilaterales entre ambos países. Cuando inició la conversación desde su despacho en el Palacio Eliseo, Macron no perdió tiempo y agradeció un regalo que el presidente argentino envió a París por valija diplomática desde Buenos Aires: un prólogo de Jorge Luis Borges sobre su madre que escribió en 1970 para un libro de Silvina Ocampo.

Alberto Fernández y Macron conversaron sobre Borges durante un almuerzo que compartieron en París, y el Presidente había estado buscando un regalo personal que sorprendiera a su colega francés. “Merci” (gracias), dijo Macron al otro lado de la línea. Se lo escuchó cálido y muy agradecido.

A continuación, los dos jefes de Estado abordaron la agenda bilateral. En Olivos, junto a Alberto Fernández, estaban el canciller Felipe Solá, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, el secretario de Medios, Juan Pablo Biondi, y el interprete presidencial.

Alberto Fernández preguntó sobre la segunda oleada de pandemia en Europa, y Macron dio las precisiones respecto a las medidas que asumió en Francia. El presidente galo ordenó un toque de queda a partir de mañana y que se extenderá hasta el primero de diciembre. Lo hizo frente al nivel de contagios -20.000 por día promedio- que arrasaba a las principales ciudades francesas.

El jefe de estado describió a Macron cómo estaba la situación sanitaria en la Argentina, explicó su estrategia de larga cuarentena para robustecer la cantidad de camas con respiradores y agradeció el envío de insumos médicos franceses para los hospitales nacionales.

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