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Jazmín F. tras su arresto a cargo de la Policía de la Ciudad. (Infobae)

Semanas atrás, Jazmín F. abrió su perfil en la red social Cafecito, donde jóvenes reciben dinero al pedir un apoyo a sus actividades artísticas. De 25 años, poeta, estudiante de teatro, organizadora de eventos culturales según ella misma, ofrecía una transacción simple: una lectura de un poema por 50 pesos. A través de su cuenta de Instagram, Jazmín ofrecía sorteos varios: una lectura del tarot, o de la carta natal astrológica.

“Te juro en la vida me lo hubiese imaginado”, dice un conocido del circuito bohemio y hippie que la joven solía frecuentar, entre revistas online donde publicaba sus versos. No encaja el perfil, ciertamente: el mundo de los depredadores de niños porteños suele ser un poco más oscuro.

El 28 de enero por la tarde, Jazmín terminó encerrada en una celda de una alcaidía de la Policía de la Ciudad, luego de que una serie de cámaras de seguridad la siguió y captó en el área de hamacas del Parque Rivadavia en Caballito. Había un nene de seis años junto a ella. Jazmín fue acusada de sustraerlo bajo la supuesta pretensión de ser su niñera a la salida de la colonia de vacaciones del Club Oeste en Caballito.

El chico estuvo media hora cautivo. Fue su tía quien dio la alarma, al ir a buscarlo y al darse cuenta de que no se encontraba. El seguimiento de cámaras del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía porteña permitió dar con Jazmín y el chico. La jueza Alejandra Provitola tomó el caso y encabezó la instrucción.

secuestro Club Oeste Caballito
El Club Oeste, lugar del hecho. (Maximiliano Luna)

El Club Oeste, que resultó allanado, estaba en el centro del caos. Jazmín había pedido pasar al baño y luego creó la historia de ser la niñera literalmente en el aire. ¿Cómo podrían haber permitido que una completa extraña se llevara a un menor a su cuidado? Para la jueza, serían también responsables.

Mientras tanto, Provitola indagaba a Jazmín, ordenaba peritajes al Cuerpo Médico Forense, ordenaba peritajes para determinar si sufría o no de una patología psiquiátrica: el consultorio del especialista que la analizaba y trataba en la zona de Parque Chacabuco también fue allanado. El menor, por su parte, declaró en cámara Gesell.

El viernes último, poco más de dos semanas después del hecho, Provitola procesó con prisión preventiva a Jazmín según confirmaron fuentes con acceso al expediente a Infobae, a la espera de los resultados de sus análisis. La acusó de la sustracción del menor en concurso real con abuso sexual. En su cámara Gesell, el niño aseguró que la poeta le hizo “cosquillas” en sus partes íntimas; lo mismo le aseguró a su familia apenas se reencontró con ellos, según consta en el expediente.

Dónde fue abusado el niño es algo que se desconoce: la Justicia cree que ocurrió entre la salida del Club Oeste y su tiempo en las hamacas. Es decir, plena calle.

Las cámaras que muestran a Jazmín y a su víctima en el Parque Rivadavia. (Infobae)

La jueza, por su parte, también hizo responsable de la sustracción del chico al empleado del Club Oeste encargado de controlar la salida de la colonia. Provitola descartó una connivencia; lo acusó, precisamente, por un delito de omisión, “omitir entregar a un menor cuya custodia el padre reclama en la modalidad de no dar razón suficiente de su paradero pudiendo y debiendo hacerlo”, revela una fuente del caso, así como el abandono de persona.

La jueza, por lo pronto, tiene la certeza de que este empleado fue quien autorizó a Jazmín a entrar al baño de la colonia, lo que le dio acceso final a su víctima. Allí, Jazmín marcó al niño, le preguntó su nombre y le tomó de la mano.

Otro docente, que recibió la falta de mérito, fue a interceptarla y la apartó del chico. Allí, Jazmín dijo: “Soy su niñera”.

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